CEELA en la COP30: acción climática desde el territorio
Por: Fabian Dejtiar

La Conferencia de las Partes (COP) es el evento decisorio de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (UNFCCC) y el espacio central de negociación internacional en la materia. En su 30ª edición, realizada en Belém -una sede que, desde el corazón de la Amazonía brasileña, ofreció al mundo una plataforma singular para discutir soluciones climáticas-, las conversaciones volvieron a subrayar una urgencia compartida: la crisis climática ya es una realidad tangible, especialmente en los territorios más vulnerables. Esta edición tuvo un valor particular para CEELA: después de más de una década, la COP volvió a realizarse en América Latina, el territorio donde el proyecto opera y al que orienta sus acciones.

Adaptación, fortalecimiento de capacidades locales y pertinencia territorial fueron conceptos reiterados en paneles, debates y documentos oficiales de la COP30. Para Monserrat Bobadilla, Paola Valencia y Maryangel Mesa, del equipo CEELA, presentes en tres paneles distintos, la sensación fue inmediata: existe una fuerte convergencia entre las prioridades que hoy guían la agenda global y las líneas que CEELA ha venido impulsando desde 2020 en la región.

En un escenario donde la eliminación de combustibles fósiles quedó sin acuerdo y la adaptación climática ganó protagonismo frente a la mitigación en la distribución de fondos, CEELA aparece como un proyecto que combina ambas dimensiones desde su diseño trabajando específicamente sobre el entorno construido y las edificaciones: mitigación mediante eficiencia energética y adaptación a través de confort adaptativo priorizando el uso de soluciones pasivas y factibles de implementar. Todo a través de un conocimiento arraigado en los territorios. Esta presencia en la COP30 no sólo validó la ruta del proyecto: también abrió un espacio para visibilizar una forma distinta de producir conocimiento y acción climática desde el Sur Global.

Adaptación y mitigación: un camino doble que no se puede separar

Si bien la COP30 reforzó la necesidad de financiar la adaptación climática -una demanda histórica que finalmente obtuvo mayor atención-, el equipo de CEELA observó cómo la discusión sobre mitigación perdió fuerza en los debates. No se alcanzó un acuerdo sobre la reducción de emisiones a partir del uso de combustibles fósiles. Al mismo tiempo, las grandes potencias emisoras estuvieron ausentes y muchos debates evitaron reconocer que la narrativa de generación de energía a partir de fuentes renovables también genera impactos sociales y territoriales -desde la extracción de recursos hasta las grandes infraestructuras- que la región no puede darse el lujo de ignorar.

Para CEELA, este es un punto crítico. Latinoamérica necesita avanzar simultáneamente en adaptación y mitigación, fortaleciendo ambos enfoques sin que uno desplace al otro.  Como señala Monserrat Bobadilla, Co-directora del Proyecto: 

Por fortalecer la adaptación no podemos dejar de lado la mitigación. CEELA trabaja en ambos enfoques porque la región lo exige y porque la transición energética no puede seguir postergándose.

Monserrat Bobadilla
Co-directora del Proyecto CEELA

La experiencia del proyecto demuestra que esta doble vía es posible: mejorar el confort térmico, aumentar la resiliencia frente al calor extremo y, al mismo tiempo, reducir la demanda energética y las emisiones mediante diseño pasivo, envolventes eficientes y generación fotovoltaica distribuida.

Territorio y entorno construido: su integración en la agenda global

Uno de los aprendizajes más evidentes de la participación en la COP fue que numerosos paneles destacaron aspectos que CEELA ya viene aplicando desde sus inicios: reconocer los saberes locales, trabajar desde el territorio y promover procesos participativos y design charrettes. Monserrat lo sintetiza con claridad:

El mensaje de esta COP fue valorar la pertinencia territorial y el esfuerzo por desarrollar procesos participativos con actores locales. CEELA ha trabajado así desde el día uno.

Monserrat Bobadilla
Co-directora del Proyecto CEELA

Esto no es solo un matiz metodológico: es una posición sobre cómo construir resiliencia climática en una región tan diversa y desigual como América Latina. Las medidas no pueden imponerse, deben construirse colectivamente. Y eso explica por qué los Edificios Modelo han logrado instalarse como dispositivos de aprendizaje, demostración y apropiación social.

Por otro lado, el equipo identificó la oportunidad de impulsar un espacio estructurado sobre el entorno construido dentro de la agenda oficial de la COP30. A diferencia de ejes como género, energía o biodiversidad —que tuvieron merecidos días completos—, la discusión sobre edificios y ciudades apareció de manera fragmentada dentro de eventos sobre energía, financiamiento o resiliencia.

Esta ausencia no es menor. El sector de la construcción y el entorno construido es responsable, a nivel global, de alrededor del 40% de las emisiones de CO₂. Sin una transformación profunda de los edificios y la forma de urbanizar, no hay transición climática posible, especialmente en el Sur Global, donde la urbanización se expande rápidamente y la presión sobre los recursos se intensifica. Que CEELA haya podido llevar su experiencia a esos espacios demuestra una necesidad: la región debe posicionar esta agenda con mayor fuerza en las conversaciones internacionales.

En ese contexto, la participación de CEELA en el side event oficial de la UNFCCC “Designing for the Future – Embedding Sustainability in the Built Environment”, organizado junto a RIBA (Royal Institute of British Architects), RICS (Royal Institution of Chartered Surveyors), AIA (American Institute of Architects) e ICC (International Code Council), se volvió particularmente relevante. Con el panel de Paola Valencia -encargada del marco regulatorio para la construcción sostenible en el proyecto CEELA- y Maryangel Mesa en la moderación, este espacio permitió situar la experiencia latinoamericana en un debate global donde la sostenibilidad del entorno construido aún busca consolidarse como prioridad. Paola lo expresó de forma directa:

CEELA ha estado trabajando desde el territorio, no imponiendo cosas, sino trabajando con la realidad local, conociendo de a poco la necesidad que tienen y permitiendo que los mismos actores de las localidades propongan. En ese sentido, la metodología del proyecto está muy alineada con lo que esta COP estaba exigiendo

Paola Valencia
Encargada del marco regulatorio para la construcción sostenible en el proyecto CEELA

Experiencias y acciones globales: coincidencias y aprendizajes

En paneles compartidos con actores de Australia, Singapur y Asia en el Buildings and Cooling Pavilion -organizado por UNEP (UN Environment Programme), la GlobalABC (Global Alliance for Buildings and Construction) y el Cool Coalition-, donde Monserrat presentó “Passive Design, Construction, and Cooling for a Hotter Planet”, CEELA reconoció un punto común: todos están diseñando para un planeta más caliente – un calentamiento impulsado por actividades humanas donde el entorno construido juega un rol decisivo dado su peso en las emisiones globales. Y las zonas cálidas y húmedas del mundo enfrentan desafíos similares a los de Latinoamérica, aunque con distintos niveles de apoyo estatal.

Singapur mostró políticas robustas que obligan a recomponer áreas verdes dentro de cada intervención, junto con una importante adopción de techos verdes, paneles solares y estrategias de ciudad esponja para enfrentar lluvias extremas. Australia presentó avances en infraestructura verde a gran escala y su necesidad de estar anticipados al “Hotter Planet”. En ambos casos, están avanzados en la tarea de “convencer” a los tomadores de decisión: las medidas están en plena fase de implementación.

La reflexión que surge es doble: Latinoamérica enfrenta desafíos climáticos equivalentes, pero con menos apoyo estatal y menor capacidad normativa. Sin embargo, CEELA ofrece un modelo en el que la innovación surge desde abajo -desde comunidades, universidades y gobiernos locales- y que, al mismo tiempo, tiene una fuerte intervención en los marcos regulatorios de los países donde trabaja. Esta diferencia es clave para la narrativa del proyecto.

Por otro lado, Lula da Silva -presidente de Brasil, el país anfitrión del evento- sintetizó el espíritu de la COP30:

Estamos yendo en la dirección correcta, pero a la velocidad equivocada. 

Lula da Silva
Presidente de Brasil

Al mismo tiempo, en muchas mesas los expositores presentaron herramientas, estudios o documentos que enfatizaban un diagnóstico ya conocido: la transición climática necesita acción, no solo evidencia. Maryangel Mesa, de la Gerencia País de Ecuador del Proyecto CEELA y Coordinadora de Proyectos de la Fundación Futuro Latinoamericano, lo expresó con claridad: 

Necesitamos tanto evidencia y regulaciones en papel como implementación real en las prácticas de edificación. Por eso, CEELA está comprometido con la implementación efectiva y la intervención directa sobre el parque edificado.

Maryangel Mesa
Gerencia País de Ecuador del Proyecto CEELA y Coordinadora de Proyectos de la Fundación Futuro Latinoamericano

Estos desafíos dialogan directamente con el trabajo de CEELA en la construcción de los Edificios Modelo y en los procesos participativos que los sostienen. Es lo que posiciona al proyecto en un lugar distinto: un espacio donde la práctica genera evidencia que vuelve a alimentar la teoría.

Financiamiento y regulación: desafíos y oportunidades para la región

Varios paneles coincidieron en tres barreras estructurales que afectan especialmente a América Latina. Por un lado, la debilidad normativa. O si las normas existen, muchas veces no se aplican. A esto se suma la dificultad para acceder a financiamiento verde frente al gran porcentaje de la construcción que ocurre sin normas. Por otro lado, la baja inversión preventiva. La región sigue siendo reactiva, especialmente frente a los desastres naturales.

Estos desafíos dialogan directamente con el trabajo de CEELA, que promueve marcos regulatorios que incorporen el diseño pasivo y que impulsa prácticas replicables en contextos vulnerables como viviendas sociales, escuelas y universidades. En este contexto, durante la COP, Monserrat presentó -en un espacio organizado y moderado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), y compartido con panelistas del CDRI (Coalition for Disaster Resilient Infrastructure) y de Habitat for Humanity- algunas reflexiones sobre vivienda sostenible en torno a innovación, asequibilidad y resiliencia.

En la COP surgieron también vínculos estratégicos con actores que trabajan en resiliencia, financiamiento, riesgo de desastres y diseño climático. Una idea transversal que emergió de las conversaciones es que CEELA representa un tipo de cooperación distinto: “Es un ejemplo donde el Norte financia el conocimiento que nace desde el Sur, no para imponer soluciones, sino para potenciar saberes locales”. Este mensaje sintetiza el corazón del proyecto.

Por otro lado, el equipo destacó un dato que resonó con fuerza: el 75% de la infraestructura que existirá en 2050 aún no se ha construido. Esto significa que los países del Sur Global todavía pueden decidir cómo crecer, bajo qué principios y con qué criterios de confort, resiliencia y eficiencia energética. Al mismo tiempo, esto implica atender el parque edificado existente, que concentra carencias y vulnerabilidades profundas. CEELA trabaja ya en ambos frentes.

Con más de 20.000 personas beneficiadas directamente a través de procesos participativos y Edificios Modelo, el proyecto demuestra que es posible activar capacidades locales, crear metodologías replicables y construir redes de profesionales que seguirán creciendo una vez que la iniciativa finalice.

La conclusión que CEELA trae de la COP30 es clara: América Latina tiene la capacidad, el conocimiento y la creatividad para liderar soluciones de eficiencia energética y adaptación climática desde lo local. La transición no vendrá únicamente de políticas internacionales, sino de comunidades, universidades y actores públicos que entiendan sus territorios y construyan respuestas contextualizadas. La COP30 reafirmó los grandes debates; CEELA mostró que ya los viene llevando a la práctica.

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